Todo comenzó en una pequeña bodega familiar en 1998, cuando Mar Bustamante decidió recuperar métodos de vinificación artesanal. Durante los primeros años, la producción se limitaba a tres variedades de tinto, vendidas en mercados locales. La apuesta por la calidad sobre la cantidad dio sus frutos: en 2005, una añada excepcional atrajo la atención de sumilleres independientes, lo que llevó a la primera distribución fuera de la región.
En 2012, la bodega incorporó un sistema de fermentación controlada por gravedad, reduciendo el uso de bombas y preservando la integridad de la uva. Ese mismo año, la línea Reserva obtuvo el reconocimiento en la guía Vinum Selecta. Desde entonces, el equipo ha crecido hasta doce personas, y la finca se ha expandido a 18 hectáreas de viñedo ecológico certificado. Hoy, Weathercraft Wine exporta a cuatro países y mantiene su compromiso con la vendimia manual y el envejecimiento en barricas de roble francés.